Es el ejemplo de que un hombre sin miedo y sin nada que peder es el arma más mortal (ya se que estoy venga a decir lo mismo, pero parece que hay muchas "armas mortales") Para mi, este personaje, interpretado por Mel Gibson, es el heroe por excelencia, porque sus actos son consecuencia de sus motivaciones: la venganza y la necesidad de tiempos mejores. Y porque su su persona está formada por amor: amor a su tierra y a un derecho. Y porque tiene unas pelotas enormes.
Uno de los mayores legados de las películas de Disney es su colección de villanas; si, villanAS, mucho más malvadas y mejor caracterizadas que ellos. Lo que si es muy complicado es escoger entre una de ellas, y aunque me encanta la mala malísima de "La la bella durmiente" (no me acuerdo como se llama), me quedo con Úrsula, la cruel Bruja del Mar que hizo de las suyas en La Sirenita. La verdad es que le tengo un cariño especial al personaje porque esta fue la primera película que vi en el cine, y me acuerdo como si fuera ayer de aquella escena final en que se convierte en un superpulpo: era todo tan grande, y el sonido estaba tan alto... que no dejé de dar la caca hasta que me volvieron a llevar al cine.
Es la versión de la vida real de La Novia, de Kill Bill. Pero también es mi madre, y puede que también tenga que serlo mi hija. Es una supermujer, que ante todo sabe lo que vale y lo que merece.
Inteligente, luchadora, divertida, trabajadora, con mala ostia, y con ternura... Y con esa sonrisa que solo podía ser de la preciosa Julia. Erin nos demuestra la importancia de seguir hacia adelante, sobre todo, si tenemos ha nuestro favor la razón y si merecemos la recompensa de nuestro trabajo, que tarde o temprano llega: lo qu ocurre es que si tiras la toalla antes de tiempo, nunca llegas a saberlo. Erin lucha en un mundo de hombres, porque sabe que para eso solo hace falta un par de cojones.
Película brilante, con interpretaciones brillantes. Además de poder ver a una puritana Michelle Pfeiffer y a unos jovencísimos y corrompibles Keanu Reaves y Uma Thurman, es imposible no disfrutar del impecable trabajo de los malvados protagonistas: Glenn Close y Jhon Malkovich. Sus interpretaciones, dando vida a la Marquesa y al Conde, son unas de las mejores que he visto nunca, y aunque es difícil, si tuviera que elegir, me quedo con la de ella: inmejorable. Lo cierto es que son papeles muy lucídos, con un guión espectacular, ya que la película se convierte en toda una lección sobre la vida, los hombres y las mujeres; el poder de la pasión, del amor, los celos y la venganza. Toda la trama se desarrolla a partir de la maquiavélica mente de nuestra protagonista, que, dolida con un hombre, decide jugar a la seducción aún conociendo las posibles consecuencias. En su equipo, por supuesto, el Vizconde, que sufrirá en carne propia el dolor que hasta ahora solo sembraba. Por eso creo que son unos de los peores villanos llevados al cine, porque no hay maldad mayor que cuando es por pura diversión; y más si tu arma es la vulnerabilidad de los sentimietos (aunque como vemos en la película, tambien es la debilidad del más villano). Por todo esto, me parace una película perfecta para verla en pareja, aunque por lo menos en mi caso no ha sido fácil; una vez le dije a mi madre (quién me la bajó del camarote cuando no pasaba por mi mejor momento) "ama, no consigo hacer que mi novio la vea!" "Imposible... yo también quiero verla con Josemi, pero a la quinta vez que se durmió, desistí" Seguiré intentándolo, porque merece la pena. Y porque yo no me canso de verla.
Es uno de los villanos más conocidos del cine, y no es para menos. Gran parte de culpa la tiene Anthony Hopkins: el único a quién podría sentarle tan bien la ya mítica máscara antimordiscos. Por mucho que sigamos conociendo personajes mucho más macabros y despiadados, Hannibal seguirá siendo recordado por ser uno de los villanos con las armas más peligrosas: inteligencia y hambre.
Parece mentira que un dibujo animado pueda resultar más sexy que muchas mujeres, hasta que te encuentras con el movimiento de caderas de la infiel esposa de Roger. Y es que los creadores de Jessica Rabbit y de sus enormes pechos, parecen reirse del género masculíno con esta "mujer", que siempre ocupará uno de los primeros puestos en las listas de "Femme Fatales". Ya lo dijo ella misma: "No es culpa mía, solo me han dibujado así".
Trás su intento de fuga de la prisión de Alcatraz, Kevin es encerrado en un zulo durante el tiempo suficiente como para sobrepasar sus límites. De esto es de lo que trata esta impecable película, de los Límites. De los límites de la capacidad humana para sopotar el dolor,y de los límites de la capacidad "humana" para ejercerlo sobre los demás. A partir del asesinato en primer grado de un compañero cometido por Kevin sin ningún motivo (tras salir del zulo), comenzará un proceso judicial que pondrá punto y final a la historia de una de las prisiones en las que, como en tantas otras, el concepto de humanidad es tan respetado por los celadores y directivos como el culo de los prisioneros.